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martes 6 de septiembre de 2011

Karadima (Pedro Salinas)

Karadima Autor: Pedro Salinashttp://peru21.pe/impresa/noticia/karadima/2011-09-04/312719
 
Como saben ustedes, la iglesia católica abriga, cobija y protege a sus pederastas. Es así. Por más que Benedicto XVI condene los casos de Boston, Wisconsin y Arizona, en los Estados Unidos, o los de Alemania, Bélgica e Irlanda, o los de México, ya saben, en la práctica lo que se ve es encubrimiento. Por más que el papa llore en Malta y se muestre compungido, lo que rige es la ley de la omertá. El silencio cómplice, o sea. Al estilo de la mafia. Tal cual.

Miren nomás el caso Karadima en Chile. Durante años, cuatro personas interpusieron reiteradas denuncias ante la iglesia contra el sacerdote Fernando Karadima, y nada. Estamos hablando de personas que fueron abusadas sexualmente por este cura que se había hecho fama de santo, de “forjador de vocaciones”, y tenía encima un magnífico posicionamiento en la clase alta santiaguina. Y entre la derecha política. Y entre los obispos y arzobispos y figurones del Vaticano. Y así. Así, hasta que, al igual que en el caso Maciel, un medio de comunicación estadounidense se ocupó del tema. En este caso, nada menos que el New York Times, que recoge un par de testimonios de las víctimas de Karadima, quienes lo acusan de abuso sexual y psicológico cuando estos eran menores de edad. Porque, claro, los diarios y televisoras chilenas, que estaban bajo el influjo de este religioso, qué creen, miraban para cualquier sitio menos hacia donde tenían que mirar. El diario La Tercera había sacado antes una nota tímida sobre este asunto. Acto seguido, el vespertino La Segunda titulaba: “La denuncia no tiene fundamento”.

El tole-tole vino después, con el informe del NYT que se publicó en abril del año pasado. Y la reacción no se hizo esperar. “Me parece inconcebible que se desprestigie a un sacerdote que ha hecho tanto por la iglesia”, dijo el empresario José Said, accionista principal de la Embotelladora Andina, del Parque Arauco y la Isapre Cruz Blanca. “Acá hay manos negras”, chilló el alcalde de Puente Alto y vicepresidente de Renovación Nacional, Manuel José Ossandón. “(Los denunciantes) deberían irse a Hollywood”, señaló airada la esposa de Eliodoro Matte, uno de los hombres más ricos de Chile y uno de los principales benefactores del controvertido sacerdote de la parroquia de El Bosque, de la comuna de Providencia. “Es una calumnia sin fundamento y grosera”, gruñó en El Mercurio el actual vicedecano de la Facultad de Teología de la Universidad Católica (UC), Rodrigo Polanco.
No obstante, cuatro días más tarde, el programa Informe Especial de TVN, que había grabado los testimonios semanas antes pero no se había atrevido a propalarlos, finalmente cumplió con su deber periodístico. Y el remezón en todo Chile fue brutal. Lo que se quiso esconder, finalmente vio la luz. Los testimonios, aunque crudos y terribles, eran creíbles. Los interlocutores eran un médico cirujano, un filósofo y un periodista. Todos de cuarenta y pico años.

“Las denuncias se conocieron públicamente menos de un mes después de que el cardenal Errázuriz afirmara que en Chile solo había ‘poquitos casos’ de abuso sexual por parte de sacerdotes”, comenta la periodista María Olivia Monckeberg en su libro Karadima, el señor de los infiernos.

Así las cosas, a pesar del entonces arzobispo se decidió recién iniciar una investigación eclesiástica. Y en un gesto inédito y velocísimo, el 18 de febrero de este año se conoció el fallo del Vaticano condenando a Karadima. Bueno. “Condenando”, es un decir. Porque la pena eclesial en estos casos es la reclusión en un convento de monjitas para que haga “oración y penitencia”. Una burla, vamos. Pero por lo menos no se negó lo evidente. Aunque Karadima, hasta el día de hoy, lo sigue negando todo.

Lo cierto es que, la estructura que diseñó y construyó para perpetrar sus abusos, apelando a la obediencia y al sometimiento y al maltrato psicológico y al culto a su personalidad y a la manipulación, cayó. Se desmoronó. Se desbarató gracias a un puñado de valientes que tuvo el coraje de denunciarlo. Le reventó como una granada en la mano, liquidando su biografía perversa y siniestra, que, durante muchos años, mantuvo un halo de santidad, urdido bajo un manto de impunidad y secretismo. La prensa lo desenmascaró. Y la verdad prevaleció.

Han perdido la decencia... ha ganado la igualdad: Estado Laico kaput

Las diversas confesiones religiosas que propugnan
el proyecto de ley de igualdad religiosa aprobado ayer
en el Congreso han perdido la dignidad y la decencia
y se declaran enemigos de un Estado Laico para el Perú


A los interesados en un Estado Laico:

http://www.facebook.com/group.php?gid=115280842118

Pretendíamos que el Estado Laico promoviese la separación irrestricta de iglesias y Estado, que fuese un modo civilizado de convivencia entre los creyentes de diversos credos entre sí y entre los creyentes y no-creyentes. Pensábamos que el pretendido Estado Laico iba a ser la culminacion de un esfuerzo ético por la neutralidad, el respeto y la tolerancia mutua.

Sin embargo es evidente que el totalitarismo de las sectas religiosas se está imponiendo arteramente sobre el anhelo de construir un Estado racional, moderno y democrático para todos. El Estado que vendrá ahora será un Estado donde el avasallamiento de la libertad de conciencia mediante la persuasión coercitiva en la educación pública estará validado por el concepto torcido de "libertad religiosa". La "libertad religiosa", como dijo un visionario, es la libertad de los ignorantes, es la necesidad de mantenerse en el oscurantismo disfrazando la ignorancia cual si fuese un "derecho humano".

Estamos al filo de permitir que nuestra patria se convierta en el paraíso de las sectas donde cualquier grupo religioso, ahora con condición de ente jurídico público, tenga la prerrogativa de usufructuar de nuestos impuestos y del patrimonio nacional, para el enriquecimiento particular de sus líderes.

Ahora quieren que veamos impasibles cómo se estabecen concordatos ya no solamente con la iglesia católica sino con cuanto grupete oscurantista y medieval quiera succionar de la mamadera del Estado Peruano. A diferencia del costoso avance de la laicidad logrado en varios países de la comunidad europea en el Perú vamos caminando raudamente al medioevo mediante el financiamiento y la subvención de las irracionalidades que promueve este proyecto de ley.

Ahora quieren que los bienes mal obtenidos sean "inembargables". En otras palabras, quieren la impunidad cuando sean acusados por cualquier delito que pudiesen cometer. La bancarrota de la iglesia católica estadounidense por los cargos de pederastia clerical no hubiese sido posible si sus bienes hubiesen sido declarados previamente "inembargables".

Ahora ya tampoco quieren pagar impuestos a la renta, alcabala, predial ni propiedad vehicular. Ahora ya no quieren bailar con su propio pañuelo. Ahora también quieren ser las sanguijuelas religiosas del Estado Peruano. Bonito ejemplo el de la iglesia católica.

Está en nuestras manos el elevar nuestra enérgica protesta y utilizar todos los foros de discusión posibles para lograr una conciencia corporativa e intentar evitar un retroceso monumental de nuestra sociedad a estadíos primitivos de religiosidad, irracionalidad y fundamentalismo.

Héctor Guillén Tamayo
03.07.09