AIS - Cono Sur

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Argentina - Chile - Perú

por Herbert Mujica Rojas

14-2-2002


Hay sectas cuyo accionar provoca un profundo daño en la sociedad, lo cual aún no ha sido materia del estudio imprescindible de quienes se jactan de “analistas” y “exégetas” de la realidad social. Por el flagrante desconocimiento del problema sectario en el Perú tenemos la obligación de promover el abordaje de esta problemática entre los periodistas, sociólogos, antropólogos, médicos, psiquiatras, psicólogos, abogados y demás profesionales involucrados y comprometidos con el desarrollo democrático del país y dispuestos a condenar cualquier acto que viole los derechos humanos de toda persona y, en especial, su derecho a la libertad de consciencia.

Este trabajo, producto de múltiples horas de trabajo en Lima, Arequipa y otras partes del país y Latinoamérica pretende cumplir un papel pedagógico al denunciar al Sodalitium Christianae Vitae, grupo fascista por convicción y temperamento, y su cancerosa acción al interior de la sociedad peruana. Puédese discrepar de él, de pronto suscita opiniones violentamente contrarias, pero lo que sí va a ser imposible es ignorarlo.

Pocos meses atrás en El totalitarismo católico en el Perú, tesis que en su edición príncipe incluyó menciones a las baladronadas que acostumbra impulsar el Sodalitium, denunciamos cómo, a partir del Concordato, vínculo internacional no sancionado por ningún Congreso, la Iglesia Católica vive a expensas del no pago de tributos y además de los miles de dólares que sus principales funcionarios se embolsican cada mes, sin trabajar, sin merecerlo y en una constante expoliación del pueblo peruano, que no tiene cuando terminar porque se hace en nombre de una “fe” tradicional y que en realidad ha constituido la continuación de un robo que ya supera los 500 años de permanencia insolente en el país. Este mismo Concordato es el que, amparando a la Iglesia Católica, favorece legalmente el expansionismo sodálite y es el que utiliza esta secta para proteger sus inversiones.

Lea pues, amigo lector, estas procelosas páginas con ojos críticos, compulse fuentes, acuda a testimonios, revise materiales, proponga una refutación científica, orgánica. A una idea se la combate con otra. Al sectarismo difundido por el Sodalitium le denunciamos en la comisión de múltiples actividades que son fácilmente comprobables en diarios y publicaciones. A las sectas hay que enfrentarlas con decisión y valentía indómitas. El fanático sabe que cuando tiene a adversarios de ese jaez sólo tiene una opción: luchar o morir. Y puedo anunciar, sin jactancia, pero premunido de la verdad verdadera, que habemos muchos dispuestos a erradicar la presencia de estos disociadores y su prédica retrógrada, exaltadora de principios antidemocráticos y profundamente racistas.

05-abril-2016

26.10.15

AméricaTV, Cuarto Poder: Sodalicio, surgen más denuncias de ex-integrantes por abuso sexual (vídeos)



- Vídeo 1: minuto 13:48 aprox. aparece el Dr. Héctor Guillén Tamayo, miembro fundador de AIS-Cono Sur:
http://www.americatv.com.pe/cuarto-poder/reportaje/sodalicio-surgen-mas-denuncias-exintegrantes-abuso-sexual-noticia-35095?ref=ivmv

- Vídeo 2:
http://www.americatv.com.pe/cuarto-poder/reportaje/sodalicio-surgen-mas-denuncias-exintegrantes-abuso-sexual-noticia-35095

¿Cuál es el destino judicial y eclesiástico de estas denuncias y del mismo Luis Fernando Figari, hoy de retiro espiritual en Roma?
Nuevos testimonios de ex miembros del Sodalicio de Vida Cristiana confirman los abusos y daños irreparables que sufrieron jóvenes por parte del fundador y líder de esta congregación, Luis Fernando Figari Rodrigo, así como de otros líderes espirituales de esa organización.
“En el año 1991 previamente a ingresar a la comunidad, Luis Fernando Figari se aparece una madrugada y nos dice quítense la ropa y quédense en calzoncillos y recuerdo a alguien filmándonos, como en este momento”, reveló a Cuarto Poder el exsodalite Oscar Osterling.
Una cadena de abusos psicológicos, físicos y hasta sexuales que se inician con técnicas de manipulación en la que un adolescente pierde su identidad, el derecho a tener ideas propias, reprimir su sexualidad y practicar la obediencia absoluta hacia su líder en nombre de Dios.
Oscar Osterling formó parte del Sodalicio durante dos décadas. Entregó los mejores años de su vida al servicio de esa congregación católica ultraconservadora.
Pero el 2011 decidió salirse de ella cansado de los maltratos psicológicos a los que fue sometido en los últimos cuatros años. El Sodalicio lo castigó y lo envío a Colombia contra su voluntad, por una falta que ellos consideraron muy grave: haberse enamorado de una chica.
“No llego a nada sencillamente había una amistad. A mí me marcó muchísimo. Fue un abuso de autoridad, querían que a través de los test proyectivos apareciera algo. Ellos me decían tú vas a hacer los que diga Luis Fernando”, indicó.
Años después, Osterling denunció estos hechos ante el Tribunal Eclesiástico y se entrevistó con su presidente, el sacerdote Víctor Huapaya.
“Fui a hablar con el padre Huapaya y me dice que no han avanzado nada. Yo ya envíe las denuncias a Roma hace tiempo y me dice que cree que hay alguien en Roma del Sodalicio atajando las denuncias, se refería al Procurador”, recordó.
También denunció prácticas ilegales del Sodalicio, como la vulneración del secreto de sus comunicaciones. En el libro de Pedro Salinas también se hace referencia a la intervención de la correspondencia de los que vivían en comunidad.
Pero de acuerdo a los testimonios brindados por exsodálites, Luis Fernando Figari no sería el único que habría practicado la pederastia al interior de esa organización.
El ya fallecido German Doig, el llamado vicario del Sodalicio y quien fuera en su momento el número dos de esa comunidad, también fue acusado de violación por tres de sus víctimas y esto provocó que su trámite de beatificación iniciado en Roma se paralice.
También otros dos sodálites consagrados muy allegados a Luis Fernando Figari fueron acusados por el mismo delito: violación. Daniel Beltrán Murguía Ward y Jeffrey Daniels.

¡Imperdible!



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martes, 10 de noviembre de 2015

Por abusos, representantes del Sodalicio serán citados a Comisión de Fiscalización



Citar lo más pronto posible a los personajes responsables del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) a fin de que pueden informar  las medidas que han tomado debido a las denuncias por abuso sexual y otra serie de abusos físicos y psicológicos  en contra de menores de edad, solicitó ayer el congresista de Acción Popular-Frente Amplio, Yonhy Lescano, al presidente de la Comisión de Fiscalización, Gustavo Rondón. 
 
Lescano aseguró a La República que el titular de ese grupo de trabajo le prometió  que la próxima semana citarán a los líderes sodálites.   
 
 "El señor Gustavo Rondón me aseguró que se va a citar a los representantes del Sodalicio. La citación para el cardenal de Lima, Juan Luis Cipriani, aún la está evaluando", sostuvo el congresista Lescano.    
 
LLEGUEMOS A LA VERDAD   
 
El congresista de Acción Popular sostuvo que la presentación de los representantes del SVC en el Congreso demostrará que realmente las autoridades eclesiásticas quieren encontrar la verdad y que buscan que los responsables de estos abusos reciban todo el peso de la ley.  
 
"El fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, Luis Fernando Figari, aún no da la cara. No sabemos dónde está este señor acusado de pederasta. Nos imaginamos que el SVC debe conocer su paradero y si así fuese, deberían dar la ubicación de este señor a las autoridades", declaró.
  
Se quedan mudos   
 
Mientras tanto, ayer La República volvió a comunicarse con la oficina de prensa del Sodalicio de Vida Cristiana y respondió un muchacho que aseguró que ya todos los periodistas se habían ido a sus casas. 
La semana pasada este diario solicitó a dicha oficina información respecto a la comisión ad hoc que prometieron crear para tratar estas denuncias de abusos, pero no hubo, como ahora, una respuesta.  
 
Cabe precisar que incluso la Sociedad Secular y Humanista del Perú pidió formar parte de esa comisión ad hoc, pero tampoco recibe respuesta del  Sodalicio de Vida Cristiana.

martes, 3 de noviembre de 2015

Caso Sodalicio: Pronunciamiento Conferencia Episcopal Peruana


LIMA, 02 Nov. 15 / 03:21 pm (ACI).- La Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) dio a conocer un comunicado ante las acusaciones contra el fundador del Sodalicio de Vida Cristiana, Luis Fernando Figari, sobre abusos físicos, psicológicos y sexuales, que actualmente son investigadas por el Vaticano y fueron recientemente difundidas en distintos medios de comunicación.
El Sodalicio de Vida Cristiana es una sociedad de vida apostólica fundada en el Perú a la que pertenece el director de ACI Prensa, Alejandro Bermúdez.
Ante las denuncias públicas de graves e inmorales actos de abuso sexual y psicológico contra personas inocentes, varios de ellos menores de edad, cometidos por algunos miembros del Sodalitium Christianae Vitae, y de manera particular por su fundador, el Señor Luis Fernando Figari, expresamos en nuestra condición de Pastores de la Iglesia, lo siguiente:
1.- Compartimos la indignación y el estupor ante estos hechos que jamás debieron suceder.
2.- Rechazamos cualquier forma de abuso y maltrato, haciendo nuestra la expresión del Papa Francisco: “no hay lugar en el ministerio de la Iglesia para aquellos que cometen estos abusos, y me comprometo a no tolerar el daño infligido a un menor por parte de nadie” (Homilía, 07 de Julio del 2014).
3.- El abuso sexual es un execrable crimen que ofende gravemente a la víctima, a la sociedad, a la Iglesia y a Dios mismo; aún más si se comete violando la inocencia y la confianza de menores, de jóvenes y de sus familias. Por eso, la sociedad y la Iglesia lo deben combatir con todos los medios, tanto en el ámbito civil como en el eclesiástico.
4.- La Iglesia ha manifestado con firmeza que, “sin perjuicio del foro interno o sacramental, siempre se siguen las prescripciones de las leyes civiles en lo referente a remitir los delitos a las legítimas autoridades. Naturalmente, esta colaboración no se refiere sólo a los casos de abuso sexual cometido por clérigos, sino también a aquellos casos de abuso en los que estuviera implicado el personal religioso o laico que coopera en las estructuras eclesiásticas” (Carta Circular de la Congregación  para la Doctrina de la Fe, 03 de mayo de 2011).
5.- Exigimos a los responsables de las instituciones eclesiales que estos repudiables actos no se oculten y sean denunciados oportunamente.
6.- Como Pastores de la Iglesia estamos dispuestos a acoger, escuchar y acompañar a las víctimas de estos lamentables abusos.
7.- Renovamos nuestro compromiso irrenunciable de proteger y defender la vida y la inocencia de los niños, “porque de los que son como ellos es el Reino de los Cielos” (Mt 19,14). Los niños y los jóvenes son el tesoro de nuestras familias, de la sociedad y de la Iglesia.
Lima, 02 de noviembre de 2015.
La Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana

martes, 27 de octubre de 2015

Sodalicio: salen a la luz más denuncias de abusos

El titular del Ministerio Público indicó que se ha abierto una investigación de oficio sobre el Sodalicio


Sodalicio: salen a la luz más denuncias de abusos
Héctor Guillén es padre de un miembro del Sodalicio que hoy está en Brasil y al que busca recuperar desde hace 15 años. (América TV)

Más ex integrantes del Sodalicio de Vida Cristiana (SVC) denunciaron en un reportaje emitido anoche por “Cuarto poder” abusos que cometidos en esa organización. El informe presentó la historia de un ex integrante del Sodalicio que entregó dos décadas de su vida a esta comunidad, pero que en el 2011 decidió retirarse. Él denunció los abusos físicos, psicológicos y el intento de violación por parte de Luis Fernando Figari, fundador del movimiento, ante el Tribunal Eclesiástico. 
“Una madrugada de 1991 Luis Fernando Figari llegó y nos dijo que nos quitáramos la ropa y nos quedemos en calzoncillos. Recuerdo a alguien filmándonos en ese momento”, relató el ex miembro delSodalicio
Dice que hace unos meses habló con el presidente del Tribunal Eclesiástico, Víctor Huapaya. “Fui a hablar con el padre Huapaya y me dijo que no han avanzado nada y que él ya había enviado las denuncias a Roma hace tiempo. También me dijo que creía que hay alguien en Roma del Sodalitium atajando las denuncias”, contó el ex miembro del Sodalicio.
En otro momento, una segunda víctima, que perteneció 14 años alSodalicio, narró que hoy recibe ayuda profesional para rehacer su vida. Recuerda haber sido golpeado salvajemente por su superior.
En el reportaje también apareció Héctor Guillén, padre de un sodálite que hoy está en Brasil y al que busca recuperar desde hace 15 años. En el 2002 envió una carta a Figari donde le expresa sus esperanzas de volver a ver a su hijo, pues luego de que este ingresó al Sodalicio  perdió comunicación con él.
En entrevista con El Comercio, Alessandro Moroni, actual superior general del Sodalicio, lamentó los abusos cometidos. Dijo sentirse avergonzado y prometió cambios en la organización. En tanto, Pablo Sánchez, titular del Ministerio Público, indicó que se ha abierto una investigación de oficio. Dijo que las víctimas pueden acudir a su oficina por ayuda legal.

Sodalicio: Vaticano investiga a Luis Figari desde hace 6 meses

Así se pudo conocer a través de un documento de la Iglesia firmado en abril. Se nombró al prelado de Chota como visitador.


La Iglesia Católica investiga desde abril de este año las graves denuncias por violación dirigidas contra el fundador del de Sodalicio Vida CristianaLuis Fernando Figari Rodrigo. Para esto, nombró como visitador al prelado de Chota, monseñor Fortunato Pablo Urcey.
Así se pudo conocer a través de un documento del Vaticano, firmado el 22 de abril de 2015, en el que se señala que la Iglesia tiene conocimiento de "algunas acusaciones de comportamientos impropios, dirigidas al fundador de dicha sociedad de vida apostólica, el señor Luis Fernando Figari Rodrigo". 
En la misiva, difundida por RPP, se anuncia también la designación del monseñor Fortunato Pablo Urcey, prelado de Chota, como el visitador apostólico para todas las casas y los miembros del Sodalicio. 
Fortunato Pablo Urcey tendrá que redactar y transmitir al Vaticano un informe acerca de las acusaciones y las eventuales responsabilidades imputables a Figari Rodrigo.
Las denuncias de presuntos abusos sexuales atribuidas a los líderes del Sodalicio, fundado en 1971 por Luis Figari y quien vive en retiro en Roma desde el 2010, han salido a la luz en el libro “Mitad monjes, mitad soldados”, de los periodistas peruanos Pedro Salinas y Paola Ugaz.
El libro reúne 30 testimonios de antiguos miembros del Sodalicioque denunciaron maltratos físicos, psicológicos o violaciones sexuales, algunas de ellas supuestamente cometidas por Figari y por Germán Doig, el ya fallecido número dos del grupo, que incluso estuvo en proceso de beatificación.
Tres de las víctimas de los presuntos abusos cometidos por Figari, que en la actualidad bordean los 40 años, informaron a Salinas que en el 2011 presentaron sus casos ante el Tribunal Eclesiástico de Lima y el Vaticano, sin obtener respuesta.
- Investigación fiscal -
El Ministerio Público abrió investigación de oficio contra Luis Fernando Figari, fundador y aún miembro de la sociedad de vida apostólica Sodalicio de Vida Cristiana, por supuestamente haber violado a miembros de la organización. El fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, detalló que las pesquisas duran cerca de 60 días.
Como explicó este Diario, todos los delitos, incluyendo los de violación sexual prescriben. Las violaciones sexuales a mayores de 14 años, aprovechando una posición de autoridad sobre la víctima, cometidas antes de junio del 2004, ya han prescrito. Las que habrían sucedido después sí pueden procesarse en el fuero penal. Esto es lo que la fiscalía deberá determinar en las investigaciones iniciadas.    
El Comercio conversó con dos ex sodálites que hacen referencia a abusos cometidos en los años noventa. Lamentablemente, por estos supuestos delitos Figari no podrá ser juzgado.

domingo, 25 de octubre de 2015

Monjes y soldados


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Eduardo Dargent

El libro de Pedro Salinas Mitad Monjes y Mitad Soldados ha dado lugar a una bola de nieve en apenas una semana. Lo que parecía difícil hace casi cinco años se ha hecho realidad: los denunciantes de Luis Fernando Figari, fundador del Sodalicio, están viendo cómo este ídolo de barro se derrumba en vida y es investigado por abusador de menores. Tras una respuesta vergonzosa y tibia el lunes, el Sodalicio emitió el miércoles un comunicado inédito por su dureza y por su apertura a apoyar las pesquisas. Y la Fiscalía ha abierto una investigación que, aunque complicada dado el tiempo transcurrido, esculcará a Figari. 
 
No ha sido fácil llegar a donde estamos y es necesario recordarlo para evitar que el tema se vuelva a silenciar. Cuando en el 2011 se hacen públicas las denuncias de abuso sexual contra German Doig, mano derecha de Figari, que dieron lugar a que se paralice su proceso de beatificación, el Sodalicio emitió un sobrio comunicado en el que señalaron que “queremos dejar en claro que estas conductas (…)  no sólo no pueden tener cabida en nuestra comunidad sino que deben ser denunciadas y rechazadas con energía, claridad y transparencia. Actos graves como estos conllevan un proceso de expulsión del Sodalicio.”   
 
Nada se dijo en ese comunicado, ni se dijo luego, sobre las razones que llevaron a la renuncia de Figari como líder del grupo apenas meses antes. A pesar de que en las semanas siguientes fue un secreto a voces que se produjo por acusaciones similares, se optó por el silencio. Es más, cuando esas denuncias se filtran a la prensa ese mismo año lo que se aprecia es negación y conductas matonescas. Luego, más silencio por cuatro años.
 
Si había arrepentimiento era otra la respuesta, como lo ha señalado en todo este tiempo Salinas y quienes seguimos el caso. Se debía reconocer que, como muestra el libro, la institución se diseñó sobre pilares de obediencia, verticalidad, secretismo y una fidelidad conspirativa que impedían la detección y denuncia de estos temas. Es decir, era altamente probable que otros miembros de la jerarquía no estuvieran diciendo todo lo que sabían y que otros casos hayan sido silenciados.
 
Porque dense cuenta. Los miembros de buena fe de dicha institución, a quienes a pesar de mis enormes discrepancias creo cuando me dicen que no sabían nada, debían lidiar con la posibilidad de que todo el edificio doctrinario, las reglas adoptadas con la justificación de reforzar la espiritualidad, crear soldados de María, eran en realidad una trampa ideada por pedófilos. Sus principios matrices podían ser la estrategia de un par de violadores que sabían que de esa manera podían quebrar a sus víctimas y mantener impunes sus crímenes. La verdad sobre qué fue el motor de los fundadores, el crimen o la fe, seguro es complicada, enrevesada, y solo podría conocerse tras una revisión profunda de la forma en que actuaron otros jerarcas y abrirse a las denuncias. 
 
Y no, nada de ello sucedió. Con su silencio fueron cómplices. Incluso el lunes, un día después del escándalo, se insistía en una tibieza insultante.  El comunicado del miércoles rompe con esta dinámica, muestra otra actitud, pero comprenderán, dados los antecedentes, mi enorme desconfianza de que algo va a cambiar, especialmente si la contrición viene después del cachetadón mediático. ¿Quieren comenzar a actuar moralmente? Lo que se espera, entonces, es que, como prometen en su comunicado del 2011, expulsen a Figari, lo hagan volver a a Lima para ponerlo a disposición de la justicia y contribuyan a buscar testimonios que permitan su sanción terrenal. De allí hablamos de arrepentimiento.

Soldadesca


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Gabriela Wiener
A veces pienso que creo en algo, pero entonces leo a Christopher Hitchens y se me pasa. El filósofo contemporáneo que con más brillantez expuso su ateísmo dijo un día: “Cuando los sacerdotes se portan mal, se portan ciertamente muy mal y cometen delitos que harían empalidecer a un pecador corriente. Uno preferiría atribuirlo a su represión sexual antes que a las doctrinas que predican, pero resulta que una de las doctrinas que predican es la represión sexual”.  
A veces siento que creo en algo y entonces se publica un libro como el de Pedro Salinas y Pao Ugaz y es difícil no volverse ateo del todo y no generalizar un tanto, cuando una vez más queda al descubierto la forma en que la propia doctrina eclesiástica entraña el crimen que condena, la dolorosa conciencia de cómo habita el mal en el inmediato reverso de su prédica. 
Parafraseando a Hitchens, quizá no se pueda culpar a la religión de ese impulso oscuro, pero sí podemos condenarla por institucionalizar y refinar la práctica.
Los abusos de Figari y sus acólitos no sólo no son un caso aislado, van más allá porque son parte de un sistema de pensamiento, de una forma de ejercer dominio sobre los más vulnerables. El control de las mentes y de los cuerpos, esa violencia, sólo puede engendrar más violencia. En Colombia, hace poco, un fallo histórico ha responsabilizado a la Iglesia Católica por los actos de pederastia de sus curas. 
En Perú, Cipriani se está bien callado, mientras el Estado sigue subvencionando sus arcas con más de dos millones de soles al año. Violar niños y adolescentes con el cuento de la trascendencia no es cosa de perdón y cuatro curas, es cosa de tribunales y reforma constitucional. 
A veces miro el horizonte y creo que hay algo más allá, pero cuando asisto a esta especie de reality show para “elegidos”, en el que se deforma el deseo y se “peca” ya no solo contra la ley divina sino contra las leyes fundamentales del hombre, uno solo puede pensar que incluso Dios tiene dos caras.

Here comes the sun

Escribe:
Sólo la sombra del libro (antes de publicarse) ha hecho emerger la luz de la confesión – Gustavo Gorriti al presentar “Mitad monjes, mitad soldados”.
Un día antes del lanzamiento del libro de los periodistas Pedro Salinas y Paola Ugaz –rigurosa investigación del lado más vil del Sodalicio de Vida Cristiana, estaca de plata clavada en el corazón de la congregación-, el Sodalicio había publicado un comunicado confesando que “nos duele y avergüenza profundamente que hechos así hubieran podido ser cometidos por Luis Fernando Figari” (dejando siempre la sensación de que diciendo la verdad no son los mejores, dado que los abusos sexuales no fueron perpetuados solamente por Figari); al menos aceptan que es su fundador el origen de la desdicha sobre la que nació esa congregación y, como ha tuiteado la abogada Jeannette Llaja: “Una espiritualidad construida por personas abusivas e incluso pederastas tiene vicios de raíz”. 

O, parafraseando a la directora de la carrera de ciencias de la comunicación de la UPC, Rossana Echeandía: el dedo del Diablo estuvo ahí, en la fundación misma del Sodalitium. 
La fiscalía ya anunció que iniciará una investigación de oficio a la congregación (si el autor del libro asegura que los testimonios ahí publicados son solo “la punta del iceberg”, imaginemos la profunda oscuridad hasta la que han podido descender el no habido Figari y sus secuaces). 

La gente de bien al interior del SVC debe huir tan lejos de la congregación y tan pronto como puedan pues una investigación seria debería abordar no solamente los gravísimos crímenes sobre los que dan luces los testimonios del libro, sino también esos extraños rumores de tráfico de terrenos en Piura (donde el sodálite Eguren es Arzobispo) y, ante la insistencia de tantas personas cercanas a German Doig, se debería proceder también con la exhumación del cadáver para comprobar si realmente Doig murió, como aseguró la cúpula sodálite, por causas naturales.

Es así como, finalmente y tras larga espera, les llegó el día.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Figari (Pedro Salinas)


Política | Dom. 11 sep '11

Figari

 
Autor: Pedro Salinas
 
Siempre hay un iceberg en alguna parte. Pregúntenle si no al Titanic. O a Luis Fernando Figari, el fundador del Sodalitium Christianae Vitae, cuyo mutismo no está ayudando a fortalecer la fe de sus seguidores. Aunque me puedo equivocar, claro, y no sería la primera vez. Ni la última. 

Como sea. El asunto es que, en diciembre del año pasado Figari renunció al cargo de superior general del Sodalitium “por motivos de salud”, y hasta donde sabemos no está con ninguna enfermedad terminal ni es –todavía– un viejito chocho. Para nada. Más todavía. El propio LFF anunció que, “iba a dedicarse por entero, en la medida de sus posibilidades, a sus responsabilidades como fundador de la familia sodálite”. O sea, energías tiene, digamos. Por lo menos las tenía hasta hace muy poco. 

Empero, a las cortas semanas de dicho anuncio explotó la primera bomba atómica sobre su Hiroshima eclesial. Gracias a Diario16 se supo que, el proceso de beatificación de Germán Doig, ex vicario del Sodalicio, fallecido diez años atrás, se canceló. Y se canceló no porque Doig carecía de “virtudes heroicas”, como se le dijo a muchos, que también, sino porque llevaba una doble vida.

El Sodalitium entonces divulgó un comunicado institucional. Un comunicado bastante críptico y contradictorio, por cierto. En el que reconoce la información propalada por Diario16, pero a la vez deja en el limbo que en la “inconducta sexual” de Doig quizás hubo cabida a relaciones con mujeres, eludiendo especificar si fue solamente con hombres. En el que sugiere que su principal preocupación institucional se centró en las víctimas, pero no señala si las va a indemnizar. En el que detalla que “en ningún caso se trató de niños”, pero no aclara si las víctimas fueron abusadas siendo menores de edad. En el que confiesa que el primer caso se conoció en el 2008 pero no dijo nada por respeto a las víctimas, y sin embargo luego concluye que este tipo de conductas “deben ser denunciadas” con “claridad y transparencia”. Y así.

En fin. La verdad es que el comunicado en lugar de despejar dudas, qué quieren que les diga, abrió un sinfín de interrogantes. Todas inquietantes. Porque Germán Doig no era un sodálite cualquiera. Era el delfín de Figari. Y su discípulo preferido. Y el modelo a seguir. Y el que, en parte, diseñó la espiritualidad que anima a la familia sodálite. Y era el santo, vamos. Y nunca nos enteramos si la investigación iba a proseguir o no. Y si esta comprendía también a Figari, a todos los superiores y directores espirituales. Porque, ya saben, el caso de Germán no es el único que se ha destapado. Y si hay más de dos, como se ha visto en otras instituciones similares, podría haber replicantes. Pero no. No nos enteramos de nada más porque a los sodálites les dio por proteger el fósforo con el hueco de las manos, y dieron el capítulo por cerrado.

Y bueno. Ya conocen la historia. A Hiroshima le siguió Nagasaki. Y el mismo diario que dio a conocer lo de Doig, publicó el testimonio de un ex sodálite que habría denunciado a Figari por abusos sexuales y psicológicos. Una cosa muy fuerte. Y escabrosa. 

En esta oportunidad, el Sodalitium reaccionó de forma diferente. Y algo peculiar, debo añadir. “No han sido notificados”. “Consultado el señor Figari, dice que no es cierto”. “Tomarán acciones legales contra el diario”. O algo así. ¡¿Cómo?! ¿En este caso no va a haber indagación? ¿No le conviene al propio Figari, para limpiar su nombre, que se haga una investigación seria e independiente? Para no dejarle sitio a la sospecha o a la suspicacia. Y acabar de tajo con el sainete. Digo.

Increíble. No se dan cuenta –o no quieren verlo, que esa es otra- que amenazando a la prensa, en lugar de conjurar el problema, alientan la incertidumbre. Diario16 les pidió públicamente una entrevista con Figari. No respondieron. Otros periodistas les recomendaron lo mismo. Nada. Niente. Nichts. Manan. No se oye, padre.

La cuestión es que, como apunta Eduardo Dargent, “si optan por la confrontación y el silencio, y luego se descubren más casos, quedará la idea de que todos, sin distinción, fueron cómplices de encubrir hechos aberrantes. Que toda la obra de la organización se construyó sobre una mentira”. Pues eso.

martes, 6 de septiembre de 2011

La contumaz ceguera moral del Sodalicio: Vatican insider


Perú: la embestida contra el Sodalicio

El Sodalicio de Vida Cristiana no piensa pasar por alto el reportaje periodístico publicado el 22 de agosto en Perú y que involucra a su iniciador en supuestos abusos sexuales contra un menor.
 En Roma aseguran que ni el arzobispado ni la Santa Sede tienen conocimiento de tal acusación.
Andrés Beltramo Álvarez
09/ 2/2011 
Roma

“Las acusaciones son falsas”. El Sodalicio de Vida Cristiana no piensa pasar por alto el reportaje periodístico publicado el 22 de agosto en Perú y que involucra a su iniciador, Luis Fernando Figari Rodrigo, en supuestos abusos sexuales contra un menor. La “familia sodálite” está convencida de su inocencia y responderá por vías legales a la “embestida” pública.

La cúpula de esa sociedad de vida apostólica, una de las comunidades religiosas de mayor crecimiento e influencia en Latinoamérica, decidió afrontar abiertamente el problema. Por eso Andrés Tapia, encargado de la oficina de comunicaciones de la región peruana del Sodalicio, envió una carta a Juan Carlos Tafur, director de Diario16, para desmentir la información.

“Deploramos la difusión hecha de una información que el Arzobispado de Lima no ha confirmado y de la que ni el señor Figari, ni tampoco el Sodalitium, han sido notificados. Consultado sobre lo aparecido en la noticia, el señor Figari ha declarado que los hechos ahí mencionados son falsos”, indicó el texto fechado el mismo 22 de agosto. 
 “El artículo en mención daña su dignidad, honra y buen nombre, y los de la familia sodálite. El respeto debido a la justicia, a la verdad y a la caridad cristiana, nos lleva a considerar tomar acciones en resguardo de los mismos”, agregó.

Según el reporte de Diario16, firmado por Ethel Flores, existe una denuncia que data de “hace pocos meses” contra Figari Rodrigo tanto por “abusos sexuales graves” como por “maltratos físicos, psicológicos y espirituales”.
El periódico habría tenido acceso al documento a través de la víctima, quien supuestamente presentó su queja ante la arquidiócesis de la capital peruana por hechos de hace unos 30 años, cuando la persona en cuestión era un adolescente de 16: “vulnerable y con serios cuestionamientos sobre su orientación sexual”.

Además, de acuerdo a la información del diario, la denuncia “fue remitida al Vaticano para que, luego de una rigurosa evaluación, se autorice el inicio de un proceso canónico”. Pero en Roma aseguran que ni el arzobispado ni la Santa Sede tienen conocimiento de tal acusación.

Luis Fernando Figari Rodrigo no es sacerdote, es un “laico consagrado”. Hasta hace unos meses ocupaba el puesto de superior general del Sodalitium Christianae Vitae (SCV), que él mismo fundó en 1971.

La llamada “familia sodálite” convoca a diversas instituciones: Asociación de María Inmaculada para mujeres (1974), Movimiento de Vida Cristiana (1985), Fraternidad Mariana de la Reconciliación (1991), la Hermandad Nuestra Señora de la Reconciliación (1995) y las Siervas del Plan de Dios (1998).

Ex miembro del Pontificio Consejo para los Laicos, Figari es un emblema del laicado militante en Latinoamérica. Tras una juventud de búsqueda y conversión, logró conformar un grupo de confianza que llevó los grupos por él creados a tener presencia en los cinco continentes.

En 1997 el Papa Juan Pablo II concedió la aprobación definitiva al Sodalicio como sociedad de vida apostólica. En 1994 tocó al turno al Movimiento de Vida Cristiana, que recibió el título de Asociación de Derecho Pontificio.
Una historia de crecimiento y expansión no exenta de dificultades. En la década de los 90 del siglo pasado algunos ex miembros de la comunidad denunciaron públicamente abusos psicológicos y maltratos. Una excesiva rigidez, casi militarista, vivida en las casas de los consagrados habría propiciado los excesos. Los señalamientos siempre quedaron a nivel de prensa.

En 2010 Figari y sus seguidores debieron afrontar el capítulo más duro. Mientras realizaban las investigaciones para promover la causa de beatificación de uno de los suyos, Germán Doig, se llevaron una desagradable sorpresa.

Se trataba de un personaje que fue -durante años- el vicario general del Sodalitium, alabado como “apóstol de la nueva evangelización” por obispos y sacerdotes. Falleció el 13 de febrero de 2001. Sus compañeros nunca dudaron de su “fama de santidad”. Pero la realidad era otra.

Así, a finales de enero último, la Asamblea General del Sodalicio debió emitir un comunicado en el cual reconoció “inconductas sexuales” de Doig, “reñidas con su condición de cristiano y de laico consagrado”.

Los testimonios de las “víctimas” (al parecer dos) tuvieron “consistencia y credibilidad”, al menos así lo estableció el mismo boletín, el cual reveló que los involucrados pidieron guardar el anonimato y, por ello, el proceso se condujo bajo la “más estricta confidencialidad”.

“Luego de la sorpresa inicial, del dolor y el desconcierto –porque esta doble vida nos era desconocida-, una comisión de autoridades de nuestra comunidad comenzó un proceso de investigación a lo largo del cual recibió dos testimonios adicionales entre junio de 2008 y diciembre de 2010. En ningún caso se trató de abuso de niños”, apuntó la nota.

Esta información sobre Doig provocó una herida profunda en su amigo, Luis Fernando Figari, quien decidió renunciar a su puesto de superior general del Sodalicio. Una determinación obligada también por su precario estado de salud, tras una larga operación a la cual se sometió a mediados de 2010.

El 25 de enero de 2011 la Asamblea eligió como nuevo superior a Eduardo Regal Villa, vicario general desde 2001. Asumió las riendas de la obra en su momento más difícil aunque, hasta ahora, no ha sufrido desbandadas masivas. Muchos “sodálites” deben todavía digerir el trago amargo, otros tantos buscan un nuevo inicio: una reforma interna para dejar atrás los errores del pasado.

martes, 30 de agosto de 2011

A ti te robaron tus libros, a otros... JEES

A ti te robaron tus libros...

Matias Fernandez Hoy 05:17 AM


Figari nunca ha concedido una entrevista a alguien que pudiera ser crítico hacia su persona o sus ideas. Tampoco admite entre sus seguidores discrepancias ni críticas hacia su ideología religiosa. El diálogo no forma parte de su vocabulario ni de sus actitudes. En ocasiones en que ha expuesto su pensamiento, lo único que ha esperado siempre es que sea admitido como verdad, sin cabida para objeciones.

Ha habido muchas incidencias turbias en la historia del Sodalicio, pero siempre se han ocultado y se ha evitado que salieran a la luz. Y a quienes han intentado narrar estos hechos se les ha agredido verbalmente, a la vez que se ha negado la verdad de los mismos. Yo mismo puedo dar fe de que todo lo que relata el Sr. Escardó realmente ocurrió, pues fui testigo de algunas de estas cosas y otras las escuché de primera mano antes de que el Sr. Escardó escribiera sus artículos. Contrariamente al Sr. Escardó, no comparto su postura anticatólica, pues yo sigo manteniendo la fe y me considero miembro vivo del Pueblo de Dios que es la Iglesia. Eso no obsta para que reconozca la verdad que hay detrás de lo que él denuncia.

Estimado José Enrique, a ti te robaron tus libros. A otros les han robado la vida, han secuestrado su libertad, les han arruinado la fe, han mutilado su amor y su poesía, han expropiado sus pensamientos, han marginado a sus amistades y familiares, han pisoteado sus honras. Agradezco que levantes tu voz con rigor lógico y sin miedo a las consecuencias.

¡Sal de tu hueco Figari! JEES


viernes 26 de agosto de 2011


Del Sodalicio, Luis Fernando Figari

y de cómo pisotean mandamientos

El lunes 22, Diario16 informó en portada que el fundador del Sodalicio de Vida Cristiana (SCV), Luis Fernando Figari, había sido acusado de violación por una persona que, treinta años después venció al terror en el que había vivido. Según menciona, era menor de edad cuando Figari abusó de él.



La respuesta del Sodalicio no se hizo esperar y ese mismo día enviaron al director del diario una breve carta que afirmaba básicamente cuatro cosas: que la denuncia no había sido confirmada por el Arzobispado, que ni Figari ni el SCV habían sido notificados, que Luis Fernando había asegurado que los hechos eran falsos y que "el respeto debido a la justicia, a la verdad y a la caridad cristiana" los llevaban a considerar tomar acciones en resguardo de los mismos. La carta estaba firmada por el siempre esquivo Andrés Tapia, encargado de la Oficina de Comunicaciones de la región Perú del SCV.

Conociendo bien cómo funcionan los cerebros de los líderes sodálites (fui uno de ellos como bien lo saben mis lectores), haré algunos comentarios y preguntas que tal vez los periodistas de ese medio puedan trasladarle a Luis Fernando Figari, si en algún utópico momento se anima a dejar su cristiana covacha de cobardía y a dar la cara respondiendo con su propia boca en lugar de mandar a su guardia de bronce (porque la dorada tampoco se atreve) y a sus mastines virtuales que inundan las redes con ladridos, insultos y amenazas dirigidas a quienes no le tienen miedo a este santo de pajares.

1. En diciembre del año pasado, semanas antes de que se supiera que el defenestrado primer candidato a santo del SCV y fallecido exdelfín de Figari, Germán Doig, había sido acusado de abusar sexualmente de jóvenes, el fundador "renunció por motivos de salud" a su cargo de superior general de la organización. Sin embargo, meses después, cuando la prensa revela que una persona lo ha acusado de pedófilo, vuelve a hablar a través de ellos. ¿Ante una versión que lo acusa directamente, no debería salir él mismo a defenderse? Si el SCV aún habla por él, entonces su renuncia ha sido solo una pantalla, como algunos lo dijimos en su momento. Si Luis Fernando Figari ya no es superior del SCV, debería responder a las acusaciones personales por su cuenta y no a través de la institución que, aunque fundó, supuestamente ya no encabeza.

2. ¿Debemos creerle a alguien que no es capaz de salir a dar la cara cuando enfrenta serias acusaciones de exmiembros y padres de familia desde hace más de una década? ¿Debemos aceptar como "la verdad" que esgrime Tapia en su amenazadora carta las palabras de quien se ve que aún dirige una organización que recluta adolescentes y los tortura física y psicológicamente, justificando sus maltratos con teología y con la caridad cristiana que invocan en su carta? ¿Podemos creer a ojos cerrados en alguien que ha sido denunciado por secuestrar jóvenes, hacerse de propiedades de otros y ahora por abusar sexualmente de un menor de 16 años?



3. Esta no es la primera vez que salta un escándalo de pedofilia en el Sodalicio. Además del de Germán Doig, ex vicario general del SCV, el primero fue en el año 2007, cuando Daniel Murguía Ward, antiguo y destacado miembro del SCV, fue capturado en el hostal Las Palmeras, ubicado en el jirón Carabaya 1017, Cercado de Lima, fotografiando a un menor de once años que había contactado en Miraflores. Murguía estuvo preso solo un par de años y, a pesar de que el Sodalicio afirmó haberlo expulsado al conocerse la noticia, salió de la cárcel gracias a un abogado amigo del SCV y hoy está libre.

Quiero contar a mis lectores algo que no quise revelar antes por cuestiones de seguridad: un extraño juego del destino hizo que Daniel Murguía se mudara al piso 17 del mismo edificio donde vivo. Lo vi varias veces salir a pasear con un perro dálmata. Nos cruzamos más de una vez en la puerta del edificio y en la misma cuadra, cara a cara. Todas esas veces lo miré a los ojos y jamás le bajé la mirada. Sin embargo, él nunca me miró de vuelta. Y cuando revelé en Twitter que lo había visto caminando libremente por las mismas calles donde estos pobres niños que fueron sus víctimas fueron captados a cambio de figuritas de Pokemón, desapareció. 

Daniel Murguía.
Pederasta sodálite hoy libre.

Murguía no era un sodálite cualquiera. Fuentes del propio Sodalicio me confirmaron que una de sus últimas misiones antes de ser capturado por la Policía fue cuidar a la propia madre de Figari, quien, es obvio, se lo pidió personalmente. Otras fuentes me han informado que hace poco Murguía ha sido visto entrando a la casa de los padres de Figari en San Isidro. ¿No que lo habían expulsado? ¿Por qué desapareció de mi edificio cuando revelé que lo había visto? ¿Dónde está ahora? ¿Era él quien estaba en la comunidad sodálite Virgen de Guadalupe cuando fui con las cámaras de un programa de televisión a San Bartolo? Si no era él, ¿por qué se escondió tras las cortinas cuando nos acercamos a filmarlo y luego no volvió a salir? ¿Por qué el Sodalicio envió una camioneta a la casa para intentar sacarlo, cosa que no pudieron hacer porque estábamos parados al lado con la cámara prendida? ¿Por qué ese programa finalmente no sacó el reportaje que venían preparando?

4. Hace una década, Luis Fernando Figari fue citado por la Policía debido a que la madre de una joven lo había denunciado por secuestrar a su hija. En el cuestionario, al que tuve acceso, figura una pregunta que llamó especialmente mi atención. Parece que esta madre había presentado mis artículos como parte de sus pruebas. Es así que la Policía le preguntó a Figari si lo que yo había escrito era cierto. La respuesta, indignante por ser una vil mentira (y, no sodálites, los santos no deberían mentir), fue un simple "NO" que bastó para que nadie investigara más allá. Parece que la palabra de Luis Fernando no solo es ley para quienes lo aman y lo veneran, sino para quienes temen al poder de sus influencias. Recuerdo que en esos días hablé con un par de congresistas amigos, uno de ellos uno de los principales líderes del APRA. Su respuesta fue (y disculpen que la transcriba textualmente): "¿Tú estás huevón? Nadie aquí se va a meter con la Iglesia jamás".

5. Otro mandamiento que no respetan los líderes del SCV es "no robar". Cuando vivía en sus comunidades, recibía un dinero mensual de la renta de un departamento de mi propiedad que en ese momento tenía alquilado. Unos 250 dólares mensuales. Entregaba la mitad al superior de la casa, Miguel Salazar, y la otra mitad la guardaba para mis gastos personales. Y todos los meses compraba solo dos cosas: ropa y libros. Considerando que viví en comunidad alrededor de un año y gastaba unos cien dólares en literatura, mi inversión total en lectura fue de unos 1 200 dólares. Además, llevé todos los libros que había comprado antes, incluyendo colecciones completas de uno que otro autor. Mi colección de libros costaba en total unos dos mil dólares. Días después de irme del SCV, solicité la devolución de los textos y me la negaron. En buen cristiano, se los robaron. Y, por supuesto, en ese momento yo aún tenía mucho miedo de enfrentarme a ellos.

Luis Fernando Figari

Desde que decidí hacer públicas mis experiencias en el Sodalicio he pedido con insistencia una sola cosa a través de mi columna, de mi blog y en las entrevistas que me han hecho en algunos medios: que Luis Fernando Figari dé la cara. Que acepte un debate conmigo sobre mis denuncias y sobre lo que él niega a través de sus mastines que saltan al cuello del primero que dice las verdades de Figari. 

Y lo repito nuevamente. Luis Fernando: cuando quieras, en el programa de TV en vivo que quieras, los dos conectados a detectores de mentiras, tú y yo solos frente a las cámaras.Mientras no aceptes ese reto que vengo haciéndote hace más de diez años, solo serás un falso profeta escudándose en seguidores ciegos, un mentiroso, un ladrón, un secuestrador de voluntades manipuladas y un abusador de adolescentes. Y, aunque digas que nada de esto es verdad, quienes hemos llorado decenas de veces revolcados por las estrategias de tu escuela de adoctrinamiento de torturadores en serie, vamos a saber que, así un próximo papa te eleve a los altares para congraciarse con la oscuridad que creaste para engordar tu orgullo, ardiste en vida en el infierno de la mentira y arderás eternamente en el infierno de las memorias de las familias que destruiste y las vidas que marcaste con el 666 de tu cobardía y egocentrismo.

Sal de tu hueco Figari, de una vez, y dime en mi cara que estoy mintiendo. No sigas mandando a tus perros a ladrar a quien se asoma a la puerta de tu apestosa guarida de mentiras.

lunes, 29 de agosto de 2011

Sodalicio: por sus actos los conoceréis


POR SUS ACTOS LOS CONOCEREIS
La naturaleza de la organización
Eduardo Dargent
 
En Febrero de este año Diario16 reveló que el Sodalitium interrumpió el proceso de canonización de German Doig, mano derecha de su fundador Luis Fernando Figari, por “gravísimas acusaciones” en su contra. El grupo confirmó en un escueto comunicado que Doig habría tenido relaciones sexuales con tres jóvenes bajo su dirección espiritual. En ese momento señalé que “sería injusto con la mayoría de sodálites utilizar el escándalo para hacer generalizaciones sobre abusos sexuales en la organización. Pero sí creo que es necesario ir más allá del escándalo y discutir de qué manera la naturaleza de la organizaciónpudo contribuir a que Doig cometiera sus actos impunemente”.

Los sodálites optaron, sin embargo, por no tomar ningún tipo de autocrítica de cara a la sociedad. Se trató a German Doig como una oveja descarriada, se mantuvo a Figari fuera de los reflectores, y no se habló más del asunto.

El lunes (22.8.11) Diario 16 presentó información sobre un supuesto proceso iniciado contra Figari por similares abusos contra un adolescente. La víctima, hoy adulto, habría llevado el caso ante las autoridades eclesiásticas. El Sodalitium ha respondido cerrando filas: consultado al respecto, Figari lo ha negado todo, por lo que evalúan iniciar acciones legales contra el diario.

Sin duda los sodálites están en su derecho de rechazar con firmeza la denuncia. Pero creo que deberían ser más prudentes y reflexionar sobre el costo de una estrategia confrontacional mirando otros casos similares.

Los recientes escándalos sexuales que ha sufrido la Iglesia Católica muestran un patrón recurrente: denuncia, negación indignada, nuevas denuncias cargadas de detalles y, finalmente, reconocimiento. El resultado: un enorme desprestigio.
 
Hoy, el grupo deja muchas dudas. Las preguntas que abrió el tema Doig siguen vigentes. Si era la mano derecha de Figari, ¿podía el líder desconocer lo que ocurría? ¿Los otros líderes tampoco sabían nada? ¿No hay acaso otros eventos que se debieron investigar más a fondo? La nueva denuncia fortalece estas dudas.

Entonces, una forma diferente de enfrentar el tema sería invitar públicamente a quienes tengan algo que decir para que lo hagan. Si no existen víctimas, pues todo bien, y queda demostrado que Doig actuó solo. Pero si  hay más casos, una acción preventiva permitiría salvar en algo su legitimidad. Porque si optan por la confrontación y el silencio, y luego se descubren más casos, quedará la idea de que todos, sin distinción, fueron cómplices de encubrir hechos aberrantes. Que toda la obra de la organización se construyó sobre una mentira. Nunca más preciso: por sus actos los conoceréis.

miércoles, 24 de agosto de 2011

lunes, 22 de agosto de 2011

Denuncian a fundador del Sodalicio Vida Cristiana por abuso sexual


Una nueva denuncia amenaza con remecer los cimientos más sólidos del Sodalicio de Vida Cristiana, una de las comunidades más influyentes y extendidas de la Iglesia Católica en Latinoamérica. Y es que al escándalo generado por las graves acusaciones sobre la “doble vida” del Vicario General de dicha comunidad, Germán Doig, reveladas por diario16 en febrero pasado, se suma ahora una denuncia por abuso sexual contra el propio fundador de la comunidad sodálite, Luis Fernando Figari.

Cabe recordar que Luis Fernando Figari Rodrigo renunció inesperadamente en diciembre pasado al cargo de Superior General del Sodalitium Christianae Vitae (SCV) y de las demás instituciones que forman parte de la sociedad, por “motivos de salud”.

En esa ocasión, también trascendió que el verdadero motivo de su renuncia fueron las denuncias contra el desaparecido Germán Doig, quien fuera su mano derecha. El Sodalicio se vio obligado a reconocer mediante un comunicado la ‘inconducta sexual’ del candidato a santo.

GRAVE ACUSACIÓN

Sin embargo, la renuncia de Figari y su alejamiento físico –mas no espiritual- del movimiento se habría debido a nuevas denuncias, pero esta vez en su contra. diario16 tuvo acceso a parte de la denuncia presentada hace pocos meses ante la Arquidiócesis de Lima por un antiguo ex miembro de la “familia sodalite”, en contra de Luis Fernando Figari por “abusos sexuales graves” y haberle causado “maltratos físicos, psicológicos y espirituales”.

La víctima, cuya identidad se mantendrá en reserva por obvias razones, sufrió de abusos hace aproximadamente 30 años, cuando apenas era un adolescente de 16 años, vulnerable y con serios cuestionamientos sobre su orientación sexual.

Precisamente por ello acudió a Luis Fernando Figari, a quien le confesó que era homosexual. Lo que sucedió tras esa confesión, revela las escabrosas y oscuras prácticas realizadas al interior de la referida institución religiosa.

De acuerdo con la denuncia, en una ocasión, tras negarle enfáticamente que fuera homosexual, Figari le preguntó repetidamente cuál era ‘su tipo de hombre’ y para que se lo explicara más claramente le mostró revistas pornográficas, que un joven como él nunca había visto y que lo incomodó sobremanera. Pese a esto, Figari lo admitió en el Sodalicio, “convirtiéndose oficialmente en mi director espiritual”.

El hecho más dramático ocurrió –según consta en la acusacióncuando Figari lo obligó a sentarse sobre un palo que él sostenía fuertemente. “Abatido y humillado, fui forzado a mirar al crucifijo y pensar sobre mis pecados”, refiere la víctima sobre el episodio que marcó su vida y que no fue capaz de revelar ni de denunciar durante casi tres décadas.

PROCESO CANÓNICO

Este diario intentó comunicarse con el Vicario Judicial y Presidente del Tribunal de la Arquidiócesis de Lima, padre Víctor Huapaya Quispe, quien conoce plenamente la denuncia, pero fue imposible. Sin embargo, fuentes del Arzobispado aseguraron que no hay ningún proceso abierto relativo al tema, aunque no descartaron que la denuncia estuviera en una instancia inferior, antes de ser elevada al Tribunal Eclesial.

Cabe señalar que, de acuerdo con los procedimientos del derecho canónico, las denuncias y los procesos son reservados y no se hacen públicos hasta que se emita una sentencia. Fuentes confiables refieren que la denuncia ha sido remitida al Vaticano, para que luego de una rigurosa evaluación se autorice el inicio de un proceso canónico.

SODALICIO EVITA PRONUNCIARSE

Luego de intentar contactar a las altas autoridades del SVC, se comunicó con nosotros el Jefe de Comunicaciones de la Región Perú, Andrés Tapia, a quien le pedimos una reunión para contarle los detalles de la denuncia. Respondió que “evaluaría” esa posibilidad y se comunicaría con nosotros. Efectivamente, al día siguiente se comunicó y nos dijo que, después de “evaluar el tema” con abogados eclesiásticos y civiles, no se pronunciarían al respecto. “No podemos pronunciarnos ni declarar nada sobre algo que no hemos sido notificados y que tiene un carácter reservado”, señaló.

Replicamos que si no habían sido notificados, su pronunciamiento no tendría una implicancia legal, sino que se trataba de una consulta periodística. Sin embargo, Tapia consideró que la vía para hacer llegar una denuncia no es la prensa sino “el canal competente”, es decir el Arzobispado. “Estaríamos interfiriendo con el canal que se ha optado, en este caso el Arzobispado de Lima”, y reiteró que no habría ningún pronunciamiento.

Han perdido la decencia... ha ganado la igualdad: Estado Laico kaput

Las diversas confesiones religiosas que propugnan
el proyecto de ley de igualdad religiosa aprobado ayer
en el Congreso han perdido la dignidad y la decencia
y se declaran enemigos de un Estado Laico para el Perú


A los interesados en un Estado Laico:

http://www.facebook.com/group.php?gid=115280842118

Pretendíamos que el Estado Laico promoviese la separación irrestricta de iglesias y Estado, que fuese un modo civilizado de convivencia entre los creyentes de diversos credos entre sí y entre los creyentes y no-creyentes. Pensábamos que el pretendido Estado Laico iba a ser la culminacion de un esfuerzo ético por la neutralidad, el respeto y la tolerancia mutua.

Sin embargo es evidente que el totalitarismo de las sectas religiosas se está imponiendo arteramente sobre el anhelo de construir un Estado racional, moderno y democrático para todos. El Estado que vendrá ahora será un Estado donde el avasallamiento de la libertad de conciencia mediante la persuasión coercitiva en la educación pública estará validado por el concepto torcido de "libertad religiosa". La "libertad religiosa", como dijo un visionario, es la libertad de los ignorantes, es la necesidad de mantenerse en el oscurantismo disfrazando la ignorancia cual si fuese un "derecho humano".

Estamos al filo de permitir que nuestra patria se convierta en el paraíso de las sectas donde cualquier grupo religioso, ahora con condición de ente jurídico público, tenga la prerrogativa de usufructuar de nuestos impuestos y del patrimonio nacional, para el enriquecimiento particular de sus líderes.

Ahora quieren que veamos impasibles cómo se estabecen concordatos ya no solamente con la iglesia católica sino con cuanto grupete oscurantista y medieval quiera succionar de la mamadera del Estado Peruano. A diferencia del costoso avance de la laicidad logrado en varios países de la comunidad europea en el Perú vamos caminando raudamente al medioevo mediante el financiamiento y la subvención de las irracionalidades que promueve este proyecto de ley.

Ahora quieren que los bienes mal obtenidos sean "inembargables". En otras palabras, quieren la impunidad cuando sean acusados por cualquier delito que pudiesen cometer. La bancarrota de la iglesia católica estadounidense por los cargos de pederastia clerical no hubiese sido posible si sus bienes hubiesen sido declarados previamente "inembargables".

Ahora ya tampoco quieren pagar impuestos a la renta, alcabala, predial ni propiedad vehicular. Ahora ya no quieren bailar con su propio pañuelo. Ahora también quieren ser las sanguijuelas religiosas del Estado Peruano. Bonito ejemplo el de la iglesia católica.

Está en nuestras manos el elevar nuestra enérgica protesta y utilizar todos los foros de discusión posibles para lograr una conciencia corporativa e intentar evitar un retroceso monumental de nuestra sociedad a estadíos primitivos de religiosidad, irracionalidad y fundamentalismo.

Héctor Guillén Tamayo
03.07.09